Magro balance de visita de Bolsonaro a los Estados Unidos

presidente Bolsonaro en Estados Unidos
Twitter Jair Bolsonaro

Algo parecido a lo ocurrido por el presidente argentino Mauricio Macri cuando visitó la Casa Blanca y solo consiguió promesas y palmaditas, fue lo que aconteció con el viaje a los Estados Unidos del mandatario brasileño Jair Bolsonaro.

Éste estaba deslumbrado y entregaba regalos a todos los funcionarios con los que se cruzaba, pero en sus maletas, apenas si se llevó algunos gestos de buena voluntad y más exigencias de entrega de soberanía.

Algo similar había ocurrido también con el presidente chileno Sebastián Piñera, quien había convertido a la bandera de Chile en un diminuto apéndice de la bandera estadounidense. Los presidentes latinoamericanos de derecha intentan congraciarse con la administración de Trump y cada uno pone sus esfuerzos para ser el preferido.

Ahora los ciudadanos estadounidenses podrán entrar en Brasil sin necesidad de visado, algo que no es recíproco, Bolsonaro permitió que la base militar de lanzamiento de cohetes de Alcántara quede a servicio exclusivo del país del norte y despejó las barreras comerciales para la llegada de importaciones.

Los acuerdos que haya tomado el presidente brasileño con la CIA no han trascendido, pero se ha convertido en el primer mandatario del mundo en mantener una reunión con la agencia de inteligencia. De la misma participó el exjuez Sergio Moro, quien había sido preparado en los Estados Unidos para su cruzada contra la empresa estatal Petrobras, la privada Odebrecht y el expresidente Lula da Silva.

El ejército brasileño, aliado fundamental de Bolsonaro, miró con reprobación la actitud servil del presidente en su viaje a los Estados Unidos y vuelve a sobrevolar la sensación de ridículo, que generara la participación del mandatario en el Foro Económico de Davos, donde sus intervenciones dieron vergüenza ajena.

Para la prensa estadounidense la visita de Bolsonaro careció de interés y solo fue referenciado de manera destacada por la CNN y Los Ángeles Times.

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