Empresarios peruanos detenidos por corrupción ligada a Odebrecht

El poderoso empresario peruano, José Graña. Foto: laprimera.pe

Cinco empresarios peruanos han sido acusados de coordinar la entrega de sobornos de la empresa Odebrecht a funcionarios del gobierno para la adjudicación de las obras de los tramos II y III de la Carretera Interoceánica Sur durante el gobierno de Alejandro Toledo.

Ayer fueron enviados a prisión por los delitos de colusión y lavado de activos, en una prisión preventiva que puede durar 18 meses cuatro de ellos. Se trata de José Graña Miro Quesada y Hernando Graña Acuña, de la firma Graña y Montero; Fernando Camet Piccone, de la empresa JJCamet; y Fernando Castillo Dibós, de la compañía ICCGSA.

Gonzalo Ferraro Rey, también de Graña & Montero, la mayor constructora del Perú, al estar siguiendo un tratamiento contra el cáncer, estará recluido en una clínica donde recibe los cuidados.

Alejandro Toledo gobernó Perú entre el 2001 y el 2006.

El fiscal anticorrupción Hamilton Castro explicó que las empresas socias de Odebrecht en la construcción de dos tramos de la Carretera Interoceánica cedieron parte de sus utilidades a Odebrecht como compensación por el soborno de 20 millones de dólares que supuestamente entregó a Toledo. Algo que las empresas peruanas niegan rotundamente.

José Graña, el empresario de 72 años, no solo es un magnate de la obra pública, sino que también es uno de los dueños del grupo mediático más importante del país, el Grupo Editorial El Comercio.

En caso de que la justicia avance en el juicio, serían los primeros empresarios condenados por el Caso Odebrecht que en el Perú solo afectó a funcionarios públicos.

1 comentario

  1. Que dirá el fiscalito, que dejó libre a los corruptos de odebrecht en el,pais. Lo que se avizora es pronta destitución en el juicio político y la futura libertad para glas y los juicios de repetición para este sr que dejó en libertad a los de odebrecht y también a la estrella de la fiscalía Salazar, que aparentemente las pruebas contra glas no eran reales, tal como dijo el compadrito serrano.

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