El país necesita un programa económico integral

mauricio pozo programa económico
FOTO: Radio Pichincha Universal / CF

Punto Noticias.- El economista Mauricio Pozo conversó con Pichincha Universal. El primer tema que abordó fue sobre el reciente crédito chino conseguido por Moreno, quien se encuentra en China. El crédito consiste en USD 900 millones, a una tasa del 6.5%, seis años plazo y con dos años de gracia. 

Pozo dijo que esta operación no dista mucho de lo que se ha hecho antes. «Es una operación con una tasa relativamente alta, por no decir alta». El economista considera que no hay período de gracia, pese a que el crédito establece dos años. Él considera que los períodos de gracia en operaciones de gobierno son de 5 hasta 10 años. «Dos años de período de gracia es un tiempo muy corto». Esto -a su juicio- lo que hace es evidenciar la necesidad de recursos que tiene el Estado.

Para el economista, el  FMI o el Banco Mundial, ya no son lo que fueron en el pasado: son más flexibles. Pero si se ve lo que el país heredó después de 10 años de excesos -dijo Pozo-, el gobierno y el país necesitan un programa económico integral. «Con o sin FMI». Las decisiones que se tengan que adoptar no son necesariamente de shock o que se tomen de manera tibia, explicó.

Pozo dio un ejemplo.

El gasto en sueldos y salarios anual, solo el gobierno central, es de aproximadamente 9 mil 700 millones de dólares. El recorte que se hizo en gasto corriente, en ese rubro, pasa de 70 a 200 millones. Sobre una base de 9 mil 700 millones sigue siendo una magnitud pequeña. El gobierno anunció hace pocos meses que habían 130 mil contratos ocasionales y que se revisarían los mismos. No ha vuelto a decir nada.

Si se toma una decisión sobre los 130 mil contratos -dijo- se podría ahorrar cerca de mil 300 millones de dólares. Pero las decisiones que se tomen, no pueden ser aisladas. «Tiene que ser una decisión integral», señaló. Si se separa a gente del sector público, debidamente liquidados, y no se corrige las obligaciones de estas personas con la banda pública o privada se va a generar un problema en cadena.

Además, si se observa la experiencia internacional -añadió- se pueden tomar decisiones que no impliquen despidos.

Si el Estado está presente en actividades que no le corresponden y ese servicio pasa al sector privado. ¿Cómo? Con alianza público-privadas, concesiones, participación de inversión extranjera, el empleado público lo que hace es cambiar de patrono. En lugar que sea el Estado ahora será el concesionario el patrono. Termina teniendo trabajo pero el Estado no cubre ese servicio que va a prestar.

Otra experiencia es que el Estado negocie con los empleados. Se le puede proponer ganar menos, pero seguirá con trabajo. «La diferencia es entre comer y no comer».

ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA

 

Se el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*