A finales de septiembre se enviarán reformas que le devuelven su autonomía al BCE

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Se planteará también la creación de un directorio de la entidad financiera conformado por siete personas.

La gerente del Banco Central del Ecuador (BCE), Verónica Artola, informó que hasta finales de septiembre se enviará a la Asamblea Nacional un proyecto de reforma al Código Monetario y Financiero, mismo que propondrá mecanismos que doten de autonomía a la entidad para tomar decisiones en política monetaria.

Estas reformas son parte de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y entre las propuestas también se incluirá que el BCE no entregue utilidades al Ministerio de Economía. “Se entregan utilidades por 120 millones a Finanzas y eso no debería ser, ese dinero debería ir a fortalecer las reservas”, comentó.

Asimismo establece el propio cuerpo colegiado (directorio) de la Institución financiera  integrado por un gobernador, tres miembros ejecutivos y cuatro no ejecutivos, quienes harán vigilancia a las decisiones que tomen el Banco Central; es decir, se fortalecerá la supervigilancia.

Según Artola el objetivo es el fortalecimiento de la institución, ser la entidad custodia de la dolarización y promover su fortalecimiento.

Cabe recordar que el expresidente Rafael Correa, en su gobierno, le quitó al BCE su “autonomía”, fundamentado en que esta permitía que las autoridades de la entidad adopten decisiones diametralmente opuestas a la política monetaria del Ejecutivo.

Además, los directorios del BCE, que en la década de los 90 estuvieron compuestos por banqueros privados, a pesar de que supuestamente normaban la actividad bancaria y financiera, sacaban regulaciones a favor, precisamente, de los bancos privados.

Inclusive, estos directorios ordenaron que el Estado preste ingentes cantidades de dinero a los bancos privados, que estaban por quebrar y a los quebrados, con el argumento de que debían “salvar” al sistema.

Esos recursos nunca fueron devueltos al Estado y aquellos directorios nada hicieron para cobrar las deudas a los banqueros privados, que se llevaron hasta la plata de los ahorristas. Por eso, Correa eliminó totalmente la autonomía que el BCE tenía ante el Ejecutivo y designó a sus representantes, para que dirijan el organismo.

La Hora