Policía Nacional arremete contra mujeres y niños que se encontraban acampando en universidades de Quito

Policía lanza bombas lacrimógenas al interior de la Universidad Salesiana al norte de Quito

Frente a ello la ministra de Gobierno, María Paula Romo, pidió disculpas y aseguró que no volverá a suceder, una respuesta cuestionada por activistas sociales.

“Estamos en zona de paz” se escucha en un video difundido por redes sociales donde jóvenes, de manera desesperada, denuncian que la Policía Nacional, sin ninguna justificación, está lanzando bombas lacrimógenas en las Universidades Salesiana, Católica y calles aledañas.

En dichos videos se indica qué hay mujeres, niños y heridos que estaban resguardándose en las Instituciones de Educación Superior y en el fondo se observa a uniformados en motos lanzando bombas.

Ana Acosta, activista social y directora del Churo Comunicaciones, indicó que estos lugares eran puntos de atención médica, comedor y guardería de niños.

“En una universidad que está recibiendo alimentos. No tiene como objetivo detener la protesta o parar disturbios o controlar la seguridad. ¿Quién ordena eso? Solo genera más caos”.

En ese contexto la ministra de Gobierno, María Paula Romo, en rueda de prensa, reconoció que esos hechos sí sucedieron, pidió disculpas y aseguró que no volverá a suceder.

Dicha respuesta fue cuestionada por Francisco Hurtado, activista de derechos humanos y exadjunto de derechos de la naturaleza de la Defensoría del Pueblo, quien recordó que las autoridades deben ser sancionadas y reparar integralmente a las víctimas: «No es un error, ni un caso aislado, es el estado de represión brutal. Ayer y hoy ya lo denunciamos gasearon violentamente el Parque del Arbolito y el Agora de la Casa de la Cultura, donde también funciona la primera zona de paz y apoyo a la movilización. Ahí hay posta médica, cocinas comunitarias, cuidado de guaguas, centro de acopio, zona de descanso y albergue para la noche».

«El perdón y olvido es el lema de los gobiernos represores y las dictaduras. En Derechos Humanos, las autoridades se vuelven responsables de violaciones a derechos humanos, deben ser sancionadas y reparar integralmente a las víctimas (…) Que más vamos a esperar que el siguiente error por el que pida disculpas sean niños fallecidos por asfixia por los gases». acotó.