Legislador Melo, de la RC, califica de inconstitucional a la propuesta económica urgente del Ejecutivo

Esteban Melo , asambleísta (izq); Víctor Hugo Albán, economista. Imagen: Pichincha Universal

Mientras, el economista Albán dice que hay cosas buenas en el proyecto del Gobierno Nacional.

Punto Noticias. El asambleísta Esteban Melo, de la bancada de la Revolución Ciudadana, calificó de mañosa la forma en la que el Ejecutivo presentó a la legislatura el proyecto urgente económico, que está en trámite.

A propósito, según el parlamentario, y con el fin de quitarle capacidad de respuesta a la asamblea Nacional, el Gobierno Nacional remitió su propuesta un día viernes, a las 23h00. Y hasta que se reúne el Consejo de Administración Legislativa (CA) para calificar el proyecto y enviarla a la Comisión de Régimen Económico, se perdieron cinco valiosos días, de los 30 que se tiene para tramitarlo.

Melo condenó también la manera en la que la mesa parlamentaria tramitó la propuesta del Ejecutivo, en la que fueron escuchados funcionarios y representantes de varios sectores, para presentar luego un informe, sin debate de los legisladores, que recogió todo el articulado propuesto por el Gobierno.

En lo de fondo, para el asambleísta de la Revolución Ciudadana, el proyecto de Lenín Moreno es inconstitucional, porque trata materia que no tienen nada que ver unas con otras. Por un lado, trata temas fiscales, monetarios, pero también temas relacionados con las universidades.

Víctor Hugo Albán, vicepresidente del Colegio de Economistas, también participó del conversatorio, en Punto Noticias, y señaló que, a pesar de la mescolanza de leyes, es buena la propuesta del Ejecutivo.

Las “cosas buenas”, para Albán son, por ejemplo, la eliminación del anticipo del Impuesto a la Renta (IR), la autonomía para el Banco Central del Ecuador. Pero, también cuestiona propuestas como la de fijar un impuesto del 2 al 8 por ciento para la repatriación de capitales, que en vez de atraerlos los ahuyentará.

El economista no está de acuerdo con archivar el proyecto del Gobierno o que pase por el ministerio de la ley, como proponen algunos, sino que cree que se debe asesorar a quienes tienen la obligación de tramitarlo y aprobarlo: los parlamentarios, realizando los cambios necesarios.