A Ola Bini nunca le explicaron ni probaron por qué lo detuvieron y procesaron

Imagen: Pichincha Universal/KV

Punto Noticias. Ola Bini, desarrollador de software y programador sueco, contó, en Pichincha Universal, cómo fue su detención, arbitraria e ilegal, según sus abogados, que lo llevó a la cárcel.

Bini señaló que iba a viajar a Japón, a realizar un entrenamiento de artes marciales, cuando fue detenido en la puerta, cuando estaba a punto de ingresar al avión. Lo detuvo gente que decía ser de la Policía Nacional, aunque nunca le enseñaron ningún tipo de identificación.

Dijo que se lo llevaron a una oficina de Interpol en el aeropuerto. Lo único que le dijeron es que tenían que detenerle, pero nunca le mostraron una orden ni le explicaron el motivo por el que lo detuvieron.

En las primeras ocho horas de su detención le impidieron que se comunique con su abogado, según comentó. Tampoco se comunicaron con el consulado sueco, sino luego de 15 horas de su retención.

En la noche, a las 11h05, cuenta, el fiscal llegó con alrededor de 10 personas y empezó a leerle algo en español; se detuvieron cuando dijo que no entendía. Luego volvieron a intentarlo, en un inglés muy malo, tratando de comunicarle sus derechos.

Bini asegura que no entendió; sin embargo, trataron de hacerle firmar unos papeles, cosa que no hizo. Pidió ver la orden que el fiscal le leyó y se rehusó. Lo retuvieron en una patrulla de la Policía, en el parqueadero del aeropuerto, por alrededor de tres horas, esposado.

Lo llevaron a su departamento y le pidieron que les ayude a entrar allí, sin tener una orden judicial para hacerlo. Fue trasladado, después, a la oficina de la Dirección Técnica de la Policía, desde las tres y media de la madrugada hasta las ocho y media de la mañana.

Fue trasladado a la Unidad de Flagrancia, donde estuvo detenido en las celdas que existen ahí. Por fin, a las 10h00 pudo comunicarse, por primera vez, con su abogado.

Comenzó así la odisea de Ola Bini.