El Cura Cordero nos violaba

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FOTO: Radio Pichincha Universal / CF

Tercera Emisión Punto NoticiasJorge Palacios contó su doloroso testimonio. Él fue víctima del Cura Cordero, cuando era niño. Palacios empezó indicando que cuando tenía seis años y cursaba en la escuela Ezequiel Crespo (Cuenca). “Él (Cura Cordero) rondaba el barrio, seguramente, y vio en nuestra familia a tres niños varones. Él pidió a mi señora madre que me cambien de escuela y que ingrese a la escuela Miguel Ortiz. Mi madre aceptó, porque el cura le dio una beca. Creyó que nuestra familia fue bendecida por Dios”.

El Cura Cordero le pedía que lo espere en sus habitaciones, las mismas que se encontraban en la misma escuela, contó Palacios. “Ahí procedía a violarme”, dijo. Palacios no era interno, pero se podía quedar hasta las seis de la tarde, aproximadamente. El sacerdote le sacaba por el portón para que pueda irse a su casa, relató Palacios.

El padre decía que estaba enfermo y pedía a los padres de familia que envíen a sus niños para que se sienta acompañado, dijo Palacios. “Había un salón de juegos, donde el sacerdote nos permitía jugar juegos de salón (…) y escogía a uno o dos para que le acompañemos a su cama, a su habitación, para violarnos”.

Un hermano suyo también fue abusado. Sin embargo, con el pasar del tiempo, él terminó suicidándose. Palacios cuenta que tuvo oportunidad de estar en Teleamazonas, y vio a Bernardo Abad a quien le comenté lo que le había pasado. “El señor periodista me supo decir que él sabía que el sacerdote era así pero que él no podía hacer nada porque era su pariente”.

Otro de los lugares donde denunció fue a la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. “Monseñor Arregui me delegó a su secretario, Monseñor González. Él habló conmigo. Yo le comenté lo que me había pasado con este sacerdote y me dijo, sí, de verdad este sacerdote lamentablemente es así, pero está viejo; yo estuve hace quince días con él, Dios lo va a castigar. Mejor te felicito que no hagas escándalo, que no hagas nada”.

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