Ante Relator de CIDH, presentan denuncia por detención arbitraria del artista Tony Balseca durante protestas

Foto: La komuna

La acusación en su contra, explican, es por «paralización de los servicios públicos”, pero critican que en la imputación fiscal no precisa cuál servicio público supuestamente se paralizó

Punto Noticias. El Colectivo La Komuna informó que presentaron ante Joel Hernández, Relator sobre Derechos de las Personas Privadas de Libertad de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), una denuncia por la detención arbitraria del artista Tony Balseca, por protestar pacíficamente con un cartel en Guayaquil.

 

Relatan que en el marco del estado excepción dictado en Ecuador por el Decreto No. 884 del 3 de octubre de 2019, se detuvo a Iván Antonio Guillermo Balseca, por portar un cartel con las leyendas «Descolonízate Gkill», «Traidor» y «Tumbalá vuelve».

Guillermo Balseca, conocido en la comunidad artística como «Tony Balseca», fue detenido cuando portaba este cartel en una de las calles céntricas de Guayaquil, el 9 de octubre de 2019, a las 15h30. A la fecha de esta comunicación, (20 de octubre) y pese a que se presentó un Habeas Corpus a su favor, Balseca continúa detenido.

Señalan que el artista es escultor y usó una imagen de una de sus obras, relativa a un cacique de una isla del Golfo de Guayaquil, el cacique Tumbalá de la Isla Puná, para su acto de protesta ese día.

Sobre un cartel con una imagen de cuerpo entero del cacique Tumbalá, Guillermo Balseca colocó el rostro del Presidente Lenin Moreno suspendido de la mano del citado cacique Tumbalá, donde antes estuvo el rostro del sacerdote español Vicente de Valverde, primer obispo sudamericano, quien fuera muerto en la isla Puná en 1541 en un hecho en el que intervinieron el cacique Tumbalá y su familia.

El día de su detención, salió de la sede de la Universidad de las Artes en el centro de Guayaquil y caminó unas cuadras con su cartel, de manera pacífica, simplemente mostrándolo, relatan en el documento. “Algunas personas se tomaron fotos con el cartel y se lo festejaron al autor. Esto motivó la inmediata intervención de unos militares que se hallaban cerca suyo: en número de seis y por la espalda, procedieron a aprehender a Guillermo Balseca. Él no opuso resistencia”.

Los argumentos para sostener la arbitrariedad de la detención en el habeas corpus fueron tres: “Primero, que la aprehensión de Guillermo Balseca por los militares, su posterior traslado a una zona militar y la situación que se vivió hasta antes de la imputación del delito en su contra, fue arbitraria. Segundo argumento fue que Balseca no había recibido información detallada de la acusación en su contra sobre las razones para imputarle el delito de «paralización de los servicios públicos”, al punto que la imputación fiscal no precisaba el servicio público supuestamente “paralizado». El tercer argumento fue que las decisiones de imputación de cargos y de otorgamiento de la prisión preventiva dictadas en contra del artista carecieron de motivación. “Todos los argumentos se apoya en jurisprudencia de la Corte Constitucional y de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos”.

Fuente: La Komuna