MARIANA EN EL COLEGIO

La historia de Mariana se enfoca inicialmente en dar cuenta de su adolescencia, de sus dinámicas familiares y sociales, de los primeros cuestionamientos en torno a su identidad sexual. Nos encontramos con un personaje con mucha potencia vital, pero cargado de dudas sobre el deseo, el amor y el lesbianismo. Los dos espacios en donde se desarrolla su vida son la casa y el colegio. Se encontrará, en ambos espacios, con personajes antagónicxs (profesores, compañeros, padres y hermano) que defienden la normativa heterosexista, pero también con un personaje, Ruperto, el profesor de Ciencias Naturales, un estudiante de medicina, que hace las veces de conciencia cuestionadora y que la inicia en la militancia estudiantil y en las discusiones sobre política y las diversas formas del amor. Conoce a Julia una nueva compañera de estudio.

Espacio y tiempo: Quito, inicios de la década de 1990.

LA GRADUACION

Se dan los preparativos en torno a la graduación de Mariana y sus compañerxs del colegio. Ella tiene problemas para pasar la materia de química. El profesor de dicha asignatura le hace una propuesta inadecuada a cambio de los puntos extras que necesita. Mariana logra encontrar, con la ayuda de Ruperto y Julia, una salida ingeniosa a este problema. El día de la graduación tiene su primer encuentro sexual con una mujer: su compañera del colegio, Julia.

Espacio y tiempo Quito, mediados de 1991.

EL VIAJE

En este episodio, Mariana y Julia deciden postergar la entrada a la universidad para viajar de mochileras durante algunos meses por América Latina. Esto genera muchas contrariedades a sus padres y madres que se oponen a que ellas realicen este viaje; sin embargo, el plan de Mariana y su compañera se lleva a cabo. En una ciudad del extranjero, visitan bares gays. Descubren dinámicas y comparten experiencias con hombres, mujeres y trans que hacen de esos lugares puntos de encuentro. Antes de regresar a Ecuador, en una despedida que le hacían sus amigxs en una ciudad de la frontera colombiana, ocurre una redada muy violenta en donde Mariana observa por primera vez la solidaridad entre lesbianas, gays y trans y la brutalidad con que son tratadxs por el sistema.

Espacio y tiempo: Quito y otras ciudades latinoamericanas, finales de 1991, inicios de 1992.

LA IMPOSIBLE VUELTA A CASA

Al retornar a Ecuador, Mariana y Julia reflexionan sobre su amor lésbico y la imposibilidad de vivirlo a la luz del día. Mariana se encuentra con la ingrata noticia de que su familia se deshizo de todas sus pertenencias y es echada de su casa. En esa nueva situación, su entrada a la universidad se pone en entredicho. Deprimida y sin un horizonte, Mariana busca a Ruperto quien le ofrece una solución a su problema: le da posada en su casa. La crisis se extiende a su vida íntima y termina su relación con Julia. Ella ha terminado con Mariana porque su familia le ha obligado a hacerlo luego de que se supiera de su relación. Julia será internada en una clínica en el extranjero para cambiar su sexualidad.

Espacio y tiempo: Quito, inicios de 1992

EL SECUESTRO

Mariana devastada por la impotencia regresa a casa de su amigo. Ruperto le anima a continuar. En su nueva casa conoce a muchas personas con quienes empieza a discutir en torno a cuestiones de género, al machismo de la sociedad ecuatoriana, los movimientos sociales, la discriminación. Julia rompe definitivamente y no regresará más al país. Mariana se vincula a la CONAIE donde le dan un trabajo por un sueldo básico. Conoce a una chica y haciendo muchos esfuerzos logra entrar a la universidad por su cuenta. Mariana reencuentra el amor.

Espacio y tiempo: Quito, mediados de 1992.

LA ESTRATEGIA DE LA TORTUGA

Una noche, para celebrar el final de su primer semestre, Mariana sale a un nuevo bar gay con Ruperto, otrxs amigxs y su nueva pareja: Alicia. Celebran con alegría y risas. Entrada la noche, llega la policía, y en un acto de suprema violencia, se llevan presos a varios amigos, entre ellos a Ruperto. Mariana se altera y, por defender a su amigo, también es apresada, a pesar de que rápidamente le devuelven la libertad. Mariana debe acudir al ex amante de Ruperto, que ocupaba un alto cargo gubernamental para que lo ayude a salir de la cárcel.

Después de lo sucedido con Ruperto y su propia experiencia en la cárcel, Mariana se aparta de todxs sus amigxs y del círculo social al que se fue integrando en los últimos tiempos. La violencia de la que fueron víctimas sus amigos y ella misma la hace cuestionarse si merece la pena construir un espacio alternativo. Siente que así se convierten más fácilmente en blanco de agresiones sin fin. Mariana se cuestiona si merece la pena exponer su integridad física y la de sus seres queridxs. Termina con Alicia.

Espacio y tiempo: Quito, finales de 1992.

EXPLORANDO OTROS CAMINOS

Ruperto y Mariana analizan su situación frente a las agresiones y a su vida “fuera de la ley”. Mariana se aleja de la ciudad.

Ha pasado el tiempo y Mariana conoce a un chico, Fernando José, con quien empieza a salir, y a ver la vida desde otro punto de vista. Mariana termina su relación con Alicia.

Disfruta de la compañía de él y de sus viejas amigas del colegio, con el pasar de los meses termina amarrándose. Ella no vuelve a ver a sus amigxs anteriores. Busca nuevamente a su padre y a su madre.

Espacio y tiempo: Quito, inicios de 1993.

CASI UN TRABAJO

Mariana ahora vive en función de los demás lo que es cómodo para todxs. Vive en casa de su familia. Se ha graduado finalmente de la universidad y sale en busca de trabajo. La han llamado de un colegio para que reemplace a un profesor que ha renunciado. Al momento de firmar el contrato, Mariana se lleva una gran sorpresa porque una de las cláusulas la obligan a no mantener relaciones homosexuales mientras sea profesora de esa institución. A pesar de llevar una relación de más de tres años con Fernando José, algo se reactiva en ella ante la lectura de esa cláusula y entiende que es lesbiana y que no puede negar esa realidad. Vive una catarsis que le hace replantearse de vuelta a su vida.

Espacio y tiempo: Quito, mediados de 1996.

EL REENCUENTRO

Después de la experiencia en el colegio, Mariana reflexiona. Termina con su trabajo en la CONAIE y sus compañerxs le hacen una fiesta de despedida. En esa fiesta, ella le confiesa a Fernando José que no pueden seguir juntxs. Éste, borracho, no acepta lo que le dice y arma un episodio violento que la envía a emergencias del hospital. La relación con Fernando José llega a su fin definitivamente.

En el hospital, el doctor que la recibe es su amigo Ruperto a quien Mariana no ha visto en años. El encuentro es de mucha ternura. Ruperto se indigna por lo ocurrido con Mariana. Se ponen al día. Ruperto le confiesa a su amiga que vive con VIH.

Espacio y tiempo: Quito, finales de 1996.

BAR ABANICOS

Durante sus años universitarios, Mariana continuó su militancia y trabajo con la CONAIE por eso, luego de tantas vivencias, se da cuenta que lo que quiere hacer es trabajar con la gente en especial con jóvenes, pero demora en encontrar un colegio adecuado. Da con un espacio alternativo al que finalmente se incorpora. Ahora se siente realizada e independiente.

A Mariana la invitan a participar como jurado en un concurso nacional de libro leído en la ciudad de Cuenca. Pasa ahí tres días. Uno de los profesorxs organizadorxs del concurso, Felipe, la invita a salir por la noche a un bar gay llamado Abanicos. Esa noche hay una redada, se llevan detenidas a 100 personas, todos hombres y trans, con la violencia más grande.

Mariana llama a Ruperto por la emergencia y le relata lo acontecido. Con este hecho comienza a desarrollarse una red de solidaridad con las personas que fueron apresadas. En medio de la necesidad de reconocimiento de los derechos humanos por la que pasa el país luego del gobierno de Bucaram, se da la coyuntura para proponer cambios entorno a esta situación. Se reúnen y hablan con mucha gente para lograr que el Tribunal Constitucional declare la inconstitucionalidad de la criminalización de las relaciones homosexuales consentidas.

Mariana se involucra totalmente. Alicia participa también de esta lucha y el encuentro es inevitable.

Espacio y tiempo: Cuenca y Quito, segundo semestre de 1997.

UNA BATALLA GANADA

La campaña de recolección de firmas para declarar inconstitucional la homosexualidad en el Ecuador fue un éxito. Se hizo por medio de amigxs, familiares y gente afín a los Derechos Humanos. Después de meses de lucha se declara la inconstitucionalidad el 27 de noviembre de 1997 se despenaliza la homosexualidad en el país.

El acontecimiento se vive con intensidad en casa de Ruperto. Las llamadas van y vienen y se inicia el festejo aunque con un mal sabor por el carácter discriminatorio de la resolución. Mariana recibe una sorpresiva llamada de Julia.

Mariana y Alicia se vuelven a encontrar en la algarabía de la fiesta. Ellas se veían después de tres años y se dan cuenta de que todavía sienten mucho. Alicia, sin embargo, le hace saber que no está interesada en volver.

Al final deciden, sobre la construcción a pulso de sus vidas, quedar en un “quizás” porque entienden que es fundamental seguir militando desde el amor infinito que se tienen, ahora con sus manos entrelazadas en la calle y sin temor a nadie.

Espacio y tiempo: Quito, finales de 1997.