Prefectos de Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas inauguraron puente de la unidad

Inauguración puente sobre río Mulaute/Foto: José Robalino Mena

Los gobiernos provinciales sí trabajan en beneficio del desarrollo de los sectores rurales, demostraron los prefectos de Pichinchas, Gustavo Baroja, y de Santo Domingo de los Tsáchilas, Geovanny Benítez.

A un costo de tres millones de dólares, inversión que fue compartida en partes iguales por las dos corporaciones provinciales, las dos prefecturas construyeron un puente de 95 metros de luz, en la población rural Santa Rosa de Mulaute, cantón San Miguel de los Bancos, provincia de Pichincha, que se encuentra en el límite entre las dos provincias.

Esta obra, que fue bautizada como el puente de la unidad biprovincial, reemplazará al viejo puente colgante que por muchos años fue el paso obligado de automotores y personas, que tuvieron que transitar con mucha dificultad.

Según comentan los lugareños y habitantes de la zona, por el viejo puente no podían ser trasladados los productos hacia los mercados, porque este paso no permitía el tránsito de los camiones, por lo que debían descargar de los vehículos para ser llevados, poco a poco, por las personas hacia el otro lado.

Estos problemas provocaban que los productores de la zona pierdan económicamente porque no les resultaba rentable transportar por allí sus productos. Es por ello que la alcaldesa de San Miguel de los Bancos, Zulema Pizarro, destacó la importancia que tiene la construcción de este puente, que permitirá el paso de vehículos livianos y pesados, a través de sus dos carriles.

“Invertir en la ruralidad es invertir en la productividad”, señaló la alcaldesa, quien agradeció el trabajo desarrollados por los gobiernos de Pichincha y Santo Domingo de los Tsáchilas.

Los prefectos, Baroja y Benítez, coincidieron en que si la propuesta de reforma a la forma de elegir a los prefectos, solo por los habitantes del sector rural, planteada por el Conagopare, hubiera sido aprobada en la legislatura, el puente sobre el río Mulaute no hubiera podido ser construido.

La razón es que esta zona es considerada como urbana, por lo que sus habitantes, que tuvieron que esperar 50 años para que se concrete la edificación del puente, no hubieran tenido derecho a pedir obras a los gobiernos provinciales.

El economista Baroja denunció que hay un afán de acabar con los gobiernos provinciales, que viene desde hace mucho tiempo atrás, pero que no lo lograrán porque este nivel de gobierno es fundamental para el desarrollo del país.

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